El mundo es como un zoo:
Gente que quieren ser los más gallos del gallinero.
Auténticas marmotas.
Gente que enamora en silencio y con una mirada
como los gatos.
Hormiguitas que van al trabajo todos los días
y gente inconformista que rigen como leones.
Pero quienes les oyen son ovejas en un rebaño
y no les entienden.
Los tertulianos ladran,
los forofos barritan
y yo, como mi loro,
doy vueltas y pío.
Aunque a veces me enfado, y me pongo a rugir.
Y la gente se asusta.
Qué raro, ¿les parecerá extraño ver rugir a un loro?