lunes, 7 de noviembre de 2016

En Pie de Guerra

Controlar el huracán cada vez es más difícil.
Ya no puedo soportar el tornado de manos negras.
Los 50 bandos de cualquier cosa.
El conflicto eterno de no entenderse.

Adelante, coged los fusiles y los móviles,
zurrad al que tengáis al lado.
Es un estúpido y va en tu contra.
Te quiere apuñalar y tirar del pedestal.

Ahora las trincheras son para uno solo
pues no te puedes fiar ni de tu sombra
ni de quien ayer se decía aliado.

Estoy cansado de la dislexia por interés
de desinformadores de profesión
de órdenes inconexas
que hacen un plan inconcreto.

De paladines de aquí y de allí
tú no tienes razón, la tengo yo.
No hablaré contigo, no tienes razón
en esto de lo que yo no sé nada.

A todos ustedes les convoco a negociar.
Tienen 24 horas para firmar la paz.
O lo haré yo por ustedes.

domingo, 16 de octubre de 2016

Surrealismo Épico. Un manifiesto.

Damas y caballeros, tengo la desgracia de presentarles la última locura salida de la jokeriana mente de los poetas de vanguardia: El Surrealismo Épico.

¿Sabéis ese niño que el día de la comunión de su hermanita, con sus pantalones de pana y sus mocasines en un día lluvioso... y ve un charco? ¿Las maravillosas gotas de lluvia generando ondas sobre su reflejo? ¿Y esas irrefrenables ganas de perturbar ese reflejo perfecto y entrar a la iglesia con los pantalones embarrados?
Bueno, pues somos ese niño. Con todo por soñar. Por crear y destruir.

Tenemos que ser ese niño porque vivimos años raros. En éste, sin ir más lejos, EEUU se debate entre dos psicópatas, David Bowie se perdió por el espacio y resulta que para condenar la corrupción hay que dejar que gobierne un partido corrupto. Es un mundo en el que Batman tiene que perseguir a más payasos que al suyo y en el que me quieren vender que no quiero vacaciones, ni coche, ni un trabajo fijo. Oye, pues gracias por hablar por mí.

Estamos tan adelantados en el hilo del tiempo que la Vanguardia está anticuada. Normal que nos llamen La Generación Perdida, pero yo sé exactamente dónde estoy. Estoy en un bar rodeado de grandes poetas que intentan ahogar en tinta el blanco de la vida. Me llamo Daniel Fernández, tengo 20 años, y que a nadie se le ocurra decirme que no sé adónde voy, porque lo que no sé es adónde me llevan.

Pero aún así a la gente lo que más le gusta son los poetas que sólo saben cantarle al jazz, al alcohol y a las mujeres. Como si fuesen los bohemios de Rayuela. Sólo que esto no es París en los 50, es la España de la posguerra de clases que hemos perdido. En el país de los ciegos el tuerto es el rey. Y el rey dice que los que ven con los dos ojos son un peligro.

Además, entre todos han conseguido que el posmodernismo sea una moda. Han conseguido la ironía definitiva: Que hacer verso rimado sea una locura.

Pues A LA MIERDA. Toca una doble guitarra con lanzallamas y quema la a minúscula y la Z mayúscula.
Ponte el gorro de La Verdad, sé el azote de poetas y críticos. Y si alguien osa llevarte la contraria, entiérrale bajo un montón de pipas.

Dile a los vanguardistas que ahora las obras de arte duran una semana antes de quemarse en el oscuro abismo de internet, dile a Maiakovsky si tiene lo que hay que tener. En esta vida nuestra que va a Mach 4 la única forma de hacer arte es ser un kamikaze de lo efímero, y así al lo mejor saldrá arte de la caja negra.

Y vosotris diréis: ¿Y entonces qué hacemos? Pues yo que sé. ¿Pero esto no era un manifiesto? A saber. Si a alguien le sirve... yo no me creo nada. En este mundo ya nada tiene sentido y resulta que los rebeldes sirios eran yihadistas todo este tiempo. Haced lo que buenamente podáis.

domingo, 9 de octubre de 2016


Yihadistas de las curvas de revista,
ingratos a la realidad
que convertís a las musas
en una matriz de cifras irreales
con la precisión de un cirujano.

Decid, ¿cómo osáis convertir la belleza en matemáticas?
Igual que digo que 2 y 2 son 4
digo que no tenéis ni idea.

miércoles, 27 de julio de 2016

Algo me falta. No sé si eres tú, otro amigo imaginario, el Shadow Of The Colossus, que mi cama no está orientada al norte o yo qué sé qué.
Sí, será eso, una desalineación de los chakras hace que me visiten los primigenios y me torturen el espíritu con música de José Luis Perales.

En fin, pensamiento positivo, "si crees en algo con todas tus fuerzas, el universo conspira para reírse en tu puta cara". O algo así.

Están ocurriendo un montón de cosas y todas a la vez. No escuches, no mires, no hables. Di lo que digan los demás, no te columpies, o habrá consecuencias explosivas.
Pensamiento positivo, son explosiones de ositos de gominola y polvos pica-pica. La diabetes me va a matar.

Y el típico opinadetodo repitiendo lo mismo de la otra vez. Infectando repetidamente millones de cerebros que también repiten lo mismo de la otra vez. Henry Ford estaría orgulloso.

Según telecinco tengo un CI bajo por jugar a Pokémon, soy violento, la lógica de GTA me hace atropellar abuelas, pues que no se hubiesen colado, las cabronas.

Soy de la generación perdida que tendrá que pagar la deuda por los pecados de los demás. Los que limpian los virus de Jiménez Losantos y los pop-ups de Mariló Montero. A los que les piden resolver las grandes respuestas del universo, tú que eres tan listo.
No tengo respuesta. Explicar eso sería como explicar la diferencia entre Skrillex y Amon Tobin.

Qué bien, qué fácil es vivir así. Si se pueden encontrar excusas para todo.

lunes, 18 de abril de 2016

Mates

-Primero, hagamos una suma.
90 + 40.
¿Cómo que suma?
En mi pueblo, 90 + 40 no dan 176.
Pero yo era malo en mates.

-Ahora vamos a restar un señor
sin sentido de la gramática.
Uno de esos que no sabes qué hace ahí.
120 diputados radiactivos
que privatizaron el sol.
Pero yo hablaba de mates.

-Por seguir por algún lado, dividamos los 140 por una coleta.
El morado es el negativo del naranja.
Ambos suman 0.
Y entonces los de rojo
se liarán con las mates.

-Añade la trigonometría catalana
Los fractales vascos
Despeja la ecuación
Oh cuñado de las mates

-Y al final.
Tras estas mates de casino.
Gana la banca
¿y sabes quién pierde?
Tú.