"¿Por qué? Señor Anderson, por qué. ¿Por qué, por qué se levanta? ¿Por qué sigue luchando? ¿Acaso cree que lucha por ALGO aparte de por su propia supervivencia? ¿Podría decirme qué es, SI ES QUE ACASO LO SABE? ¿Es por la libertad, por la paz, por la amistad, quizá por el amor?"
"ILUSIONES. Señor Anderson, ensoñaciones del frágil intelecto humano que trata desesperadamente de justificar una vida sin sentido ni objetivo. Todas ellas son tan ilusorias como Matrix, sí, es cierto, aunque sólo un humano crearía algo tan insulso como el amor."
"Señor Anderson, ¿quiere decirme por qué? ¿¡POR QUÉ SE RESISTE!?"
"Porque lo he elegido"
Esto no es mío, obviamente, es de Matrix Revolutions. Con esto quiero deciros algo: Aquí, como en el pensamiento de Nietzsche, se pregunta por qué se vive. La respuesta es muy simple: Porque sí. No hay por qué buscarle el sentido. El que no quiere vivir es libre de no hacerlo, pero ya que has elegido vivir, al menos disfruta, y más importante todavía, deja disfrutar.
sábado, 23 de marzo de 2013
martes, 19 de marzo de 2013
Humanidad
Ese día se levantó como otro cualquiera:. Se hizo el desayuno, se duchó y se vistió con el mismo traje, camisa, corbata y zapatos que llevarían otros millones de tristes asalariados como él ese día.
El problema empezó al coger el coche para ir a trabajar a su trabajo de 9 a 5 para pagar las facturas que suele tener la gente normal, la gente como él.
De repente sentía algo extraño, algo que le empujaba a no ir, a dejar de hacer las cosas, a dejar de pagar, a dejar de tragar, a dejarlo todo.
"Pero, ¿por qué?", pensó. Sólo era una sensación, de esas que están ahí una fracción de segundo y luego se van. Pero esta se quedó, y le hizo sentarse en el coche y quedarse ahí, absorto y con un extraño sentimiento de vacío.
Se puso a pensar en qué podía haberla causado. "Será el cansancio", se dijo. " Quizá es que he desayunado muy deprisa o que las noticias, que son cada vez peores, me dan el bajón". Pero en el fondo sabía, SABÍA, que nada de eso era cierto.
Y entonces empezó a verlo claro:
Ahí estaba, ese presentimiento de que su vida estaba vacía, de que siempre hacía lo mismo, para pagar las mismas cosas y luego necesitar más dinero para pagarlas otra vez y vuelta a empezar. Esa sensación de que compraba por inercia, comía por inercia, hablaba y hasta pensaba por inercia. Esa sensación de que el banco no le había vendido una cuenta a plazo fijo, de que su jefe en realidad no le iba a dar ese aumento de sueldo.
Esa sensación de que su jefe le engañaba, su banco le engañaba, sus amigos le engañaban, los políticos y las noticias le engañaban y, por último, su familia también le engañaba.
Fue como ver una luz, como cuando ves el exterior después de ver un largo túnel. Estaba ahí, lo había sabido desde el principio. ¿Cómo pudo ser tan tonto? Al fin había descubierto esa verdad, esa que todos tenemos en la cabeza, esa verdad tan obvia que no la ve nadie.
Ni siquiera él.
Porque a pasar de todo, le dio igual. Seguía teniendo que comer, ¿no? Desechó la idea, cogió el coche y se fue a trabajar. Como esos millones de asalariados como él. Como siempre.
Y al final le engañó la única persona que quedaba por hacerlo: él mismo.
Y nunca más volvió a ser humano
lunes, 18 de marzo de 2013
Presentación y tal.
Hola.
Si estás leyendo esto es que te aburres lo suficiente como para haberme encontrado. Así que ya que has llegado hasta aquí a lo mejor quieres saber más de el que está escribiendo esto. Pues es tu día de suerte, porque voy a presentarme.
Me llamo Daniel. Tengo 16 años y pico y soy de La Bañeza. Una ciudad (O casi) de León. Ahora, eso sí, vivo en Valladolid. Soy gamer desde que me regalaran una PS2 allá por 2003. También me gusta leer y ver una buena peli. Me encantan los coches y me gustaría saber tunear uno, pero en realidad dentro de unos años no sabré ni cambiar el aceite. Por último, dentro de esto de las aficiones, la música es una de las principales, casi siempre me verás con unos cascos por casa. Me gusta el Dubstep, el Drum & Bass y el Rock, pero no me preguntes que no soy ningún experto en nada.
He tenido una vida de rachas: O estoy de puta madre o hecho un asco por dentro. No tengo término medio. Soy bastante frío y algo maniático pero siempre tendré mi puntito emocional. Ah, y soy antisocial por naturaleza, pero si me caes bien encontrarás a un amigo más o menos gracioso y con un avanzado estado de locura. Quiero matar al 70% de las personas que me rodean XD.
Por último... ¿Pero qué? ¿Te estás durmiendo? Hay que joderse. DESPIERTA COÑO. Qué. ¿Dejamos ya de llenar de babas el teclado? Gracias.
Como iba diciendo, para acabar os contaré el porqué del título. Veréis:
Yo soy un tipo que ha tenido que cambiarse de ciudad, no una, sino DOS veces. Primero a Ponferrada y después a Valladolid, donde vivo ahora.
Después de dejar a tus amigos atrás en dos ocasiones te vuelves más duro, más desconfiado y más borde. Pero también te causa un desgaste emocional bastante alto, de hecho, el título del blog viene por cómo se me podía ver en 4º: sólo, apoyado en un radiador y sin hablar con nadie. En un principio me daba igual. "¿No quieren hablar conmigo? Pues que les den", pensaba. Al acabar el curso estaba completamente vacío por dentro, era casi como un robot que hacía siempre las mismas cosas toooooodos los santos días.
Así fue como me dí cuenta de que necesitaba a la gente. Creedme, porque sé de lo que hablo: Hablad con la gente, disfrutad de lo simple, lo de todos los días, porque cuando lo pierdes te das cuenta de lo mucho que te hacía falta.
Es todo por ahora. Sed felices ;)
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