lunes, 18 de marzo de 2013

Presentación y tal.


Hola.
Si estás leyendo esto es que te aburres lo suficiente como para haberme encontrado. Así que ya que has llegado hasta aquí a lo mejor quieres saber más de el que está escribiendo esto. Pues es tu día de suerte, porque voy a presentarme.

Me llamo Daniel. Tengo 16 años y pico y soy de La Bañeza. Una ciudad (O casi) de León. Ahora, eso sí, vivo en Valladolid. Soy gamer desde que me regalaran una PS2 allá por 2003. También me gusta leer y ver una buena peli. Me encantan los coches y me gustaría saber tunear uno, pero en realidad dentro de unos años no sabré ni cambiar el aceite. Por último, dentro de esto de las aficiones, la música es una de las principales, casi siempre me verás con unos cascos por casa. Me gusta el Dubstep, el Drum & Bass y el Rock, pero no me preguntes que no soy ningún experto en nada.

He tenido una vida de rachas: O estoy de puta madre o hecho un asco por dentro. No tengo término medio. Soy bastante frío y algo maniático pero siempre tendré mi puntito emocional. Ah, y soy antisocial por naturaleza, pero si me caes bien encontrarás a un amigo más o menos gracioso y con un avanzado estado de locura. Quiero matar al 70% de las personas que me rodean XD.

Por último... ¿Pero qué? ¿Te estás durmiendo? Hay que joderse. DESPIERTA COÑO. Qué. ¿Dejamos ya de llenar de babas el teclado? Gracias.

Como iba diciendo, para acabar os contaré el porqué del título. Veréis:

Yo soy un tipo que ha tenido que cambiarse de ciudad, no una, sino DOS veces. Primero a Ponferrada y después a Valladolid, donde vivo ahora.

Después de dejar a tus amigos atrás en dos ocasiones te vuelves más duro, más desconfiado y más borde. Pero también te causa un desgaste emocional bastante alto, de hecho, el título del blog viene por cómo se me podía ver en 4º: sólo, apoyado en un radiador y sin hablar con nadie. En un principio me daba igual. "¿No quieren hablar conmigo? Pues que les den", pensaba. Al acabar el curso estaba completamente vacío por dentro, era casi como un robot que hacía siempre las mismas cosas toooooodos los santos días.

Así fue como me dí cuenta de que necesitaba a la gente. Creedme, porque sé de lo que hablo: Hablad con la gente, disfrutad de lo simple, lo de todos los días, porque cuando lo pierdes te das cuenta de lo mucho que te hacía falta.

Es todo por ahora. Sed felices ;)



No hay comentarios:

Publicar un comentario