sábado, 28 de marzo de 2015

Psicópatas

Hace unos días hubo un accidente de avión. Lo sé, seguro que no os habéis dado ni cuenta, no han estado horas  y horas hablando de ello en todos los medios, remarcando lo viejo que estaba el avión primero y lo loco que estaba el copiloto después, con unos tertulianos más sabios de Gandalf y Kvothe juntos que lo mismo son expertos en economía, que en ingeniería aeronáutica, psicología o sobre el apareamiento de los miriápodos. arreglando el mundo mientras cobren por adelantado.

En toda esta vorágine me di cuenta de algo: No sentía nada por esa gente. "Ya está", me dije. "Definitivamente soy un psicópata". Ni confirmo ni desmiento, nunca he sido una persona especialmente sensible, pero me sorprendió no tener la suficiente empatía de poner una carita triste y de paso ganarme unos cuantos retuits. Qué desfachatez, no tengo corazón, no como esos que se ponen tristísimos un rato e indignadísimos otro, según sople el viento. En la era de Internet, en la que todos tenemos la llave del conocimiento en la mano, necesitamos que nos abran las puertas.


Psicópata es el tío que se encerró en la cabina y mató a sangre fría a sí mismo y a otras 149 personas. Lo único que me pregunto es qué le había pasado para hacer algo así. "Cambiar el sistema", dice. Bueno, pues tú sólo no vas a hacer gran cosa, pero tiene razón, es de locos. Es un mundo de locos dirigido por locos de traje y corbata incapaces de ver más allá de su interés o de unos datos y un par de locas fórmulas, dirigiendo a una masa de locos por una cosa que sienten miedo de otros locos por otra cosa distinta mientras dejan que entre todos les vuelvan aún más locos. Menuda locura.

Psicópatas son los medios de comunicación, que andan como buitres a la carroña del dolor ajeno, buscando las historias de los fallecidos o palabras de los familiares. Son los mismos que intercalan noticias de suicidios de gente a punto de ser deshauciada con la capa de 2mm de nieve que ha caído en Madrid o con el Día Internacional de la Croqueta. Me equivoco, no somos psicópatas, somos más que eso, somos la única especie del planeta que además de poder disfrutar con el dolor ajeno, es capaz de venderlo. Somos los psicópatas del "Circo y circo", que me contó Alerta

Y psicópatas somos todos, a menos que usemos un poco la cabeza. Vivimos en un mundo donde psicópatas roban a manos llenas y nosotros nos quedamos como si fuéramos vacas mirando el tren, y si no, si sales a la calle y te quejas, un psicópata de uniforme al que han dado una porra y le han dicho que es la ley le enseñará a tus huesos que lo mejor es ser un psicópata, que no se preocupe de nada ni de nadie, que deje a los psicópatas de traje en paz mientras otros psicópatas le dicen que lo hacen por su bien y le divierten con programas absurdos de los que dependen como si fuese una droga.

Sí, somos todos unos psicópatas. El mundo es psicópata.

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