lunes, 1 de abril de 2013

Harder, Better, Faster, Stronger. (Parte 1)

"Escribo esto desde la cárcel. ¿Por qué estoy aquí? ¿Contrabando, robo, tráfico de drogas? Pues no, soy culpable de un cargo de asesinato. He matado a un hombre y no me arrepiento, ahora os contaré por qué.

Trabajaba en una fábrica en un turno de 14 horas, tengo 15 minutos para comer, si tenía que ir a mear tenía que pedírselo a mi superior, cobraba 740€ cuando sólo la hipoteca me costaba 720. Si alguien en mi trabajo enfermaba, se le despedía para no tener que pagarle.

Allí fue donde conocí a la que se convertiría en mi mujer. Era fuerte, todo el mundo pensaba que era una marimacho, pero había algo más y yo fui capaz de descubrirlo.Era realmente inteligente, podías hablar con ella de cualquier cosa. Y era guapa, vaya que si lo era: Debajo de la grasa, del humo y de la mierda de vida que ambos teníamos se escondía la cara más bella que había visto jamás.

El problema llegó cuando la llamó el jefe de la fábrica, al que todo el mundo tenía un asco terrible: era un engranaje más de la empresa, pero se creía Dios, por tanto se cree con poder sobre la gente, desde hacer que sus empleados fueran sus criados hasta que le hicieran favores sexuales, lo que le pasó a mi esposa.

Él se insinuó, ella le rechazó, la violó y mi mujer le partió la nariz de un  puñetazo. La despidió, y a mí con ella. Nos llevó a un juicio que ganó y convenció al banco para que nos embargara la casa, teniendo que pagar todavía la deuda, claro.

Estaba completamente destrozado, no por la casa, aunque acabamos viviendo en un cajero. ni mucho menos por el trabajo que me dio ese hijo de puta. Me dolía por mi mujer, desde entonces no hablaba, sólo lloraba, había dejado de ser la misma, y eso no lo iba a poder perdonar jamás.

En ese momento hice lo que creía que debía hacer: vengarme. Y seguramente lo último que aprendió ese cabrón es a no dejar a una persona sin nada que perder.


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