martes, 2 de abril de 2013

Harder, Better, Faster, Stronger (Parte 2)

"El día que lo maté esperé a que todos se fueran, porque el jefe de la fábrica hacía el paripé de que se quedaba trabajando después de que todos se fueran. Todos sabíamos que en realidad estaba viendo porno.

Entré a su despacho y antes de que pudiera darse cuenta le había puesto un pañuelo con cloroformo en la nariz (Esto y todo lo que usé después lo había robado, a veces a golpes). Para cuando se despertó seguramente sentiría un ligero dolor en los pies, ya que se los había clavado al suelo. Intentó gritar, pero lo había amordazado con cinta americana. Se retorció en la silla, una mala idea teniendo en cuenta que le había pegado la espalda, los brazos y las piernas a la silla con pegamento.

"Buenas noches" le dije (Decid lo que queráis, pero a mí me han enseñado a ser educado). "Espero que no te importe, pero he preparado un vídeo especialmente para este momento, espero que lo disfrutes"

Lo que vio fue cómo hacía con su mujer lo que él había hecho con la mía, como si aún nos rigiéramos por la ley mesopotámica. El tío lloraba, seguramente hubiera pataleado de haber podido, se movía de adelante a atrás intentando despegarse. Lo consiguió en parte, empezando a dejar un charco de sangre en el suelo.

Lo peor era comprobar cómo, aún cuando estaba violando a su mujer, el muy hijo de perra se estaba empalmando. En ese momento decidí... cortar por lo sano, no sé si me entendéis.

Después de verle sufrir lo que pensé que era suficiente saqué un cuchillo y se lo hundí en el pecho. De ahí bajé hasta la pelvis, rajándole en canal y llenando todo el despacho de sangre, eso me incluía a mí, por supuesto. Antes de eso le había quitado la cinta americana, de modo que le vi exhalar el que sería su último aliento.

Tras eso hice varias fotos con una cámara robada, cogí el vídeo y me presenté en comisaría. Me han metido en la cárcel por mucho tiempo, así que estaría en un sitio con calefacción, comida, agua e incluso internet gratis. Aún mejor que en mi casa. ¿Qué pasó entonces con mi mujer? Os estaréis preguntando, bueno: El detonante de todo esto fue que se había suicidado, lo siento por ella, pero, sinceramente, yo también lo hubiera hecho."




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